¿Qué es un contrato 360? El contrato discográfico explicado
En un contrato discográfico tradicional el sello gana con tus grabaciones. En un contrato 360 también gana con el resto de tu carrera: shows, merch, publishing, marcas. Así funcionan ambos, cómo se mueve el dinero y qué leer antes de firmar.
Esta es una guía general, no asesoría legal. Los nombres de los contratos no son estándar: dos contratos llamados “360” pueden ser muy distintos. Lo que cuenta es lo que dice cada cláusula.
Qué es un contrato discográfico
Un contrato discográfico es un acuerdo entre un artista y un sello. En su forma clásica, el sello paga la grabación, el marketing y la distribución, a menudo con un adelanto para el artista, y a cambio es dueño o controla los másteres y le paga al artista una regalía sobre lo que generan las grabaciones. El adelanto no es un regalo: el sello suele recuperarlo de las regalías del artista antes de pagarle cualquier otra cosa. Eso se llama recuperación del adelanto (recoupment).
Las grabaciones son una fuente de ingresos entre muchas. Cómo se pagan las regalías de composición, los derechos conexos, la sincronización y el resto está en cómo funcionan las regalías musicales y cómo ganar dinero con la música.
Qué es un contrato 360
Un contrato 360 (también llamado contrato de derechos múltiples) le da al sello una parte de los ingresos más allá de las grabaciones: shows en vivo, merchandising, publishing, patrocinios y acuerdos con marcas, clubes de fans, apariciones. El argumento a favor es que el sello invierte en toda la carrera, así que participa de toda la carrera. El argumento en contra es que cedes una parte de ingresos que el sello quizá haga poco por generar.
Dentro de un contrato 360 importan dos tipos de derechos:
- Derechos activos: el sello gestiona ese negocio por sí mismo (por ejemplo, fabrica y vende tu merch) y te paga una parte.
- Derechos pasivos: lo gestiona otra persona (tu agente de booking, tu editorial) y el sello solo recibe un porcentaje de lo que ganas ahí.
Los derechos pasivos merecen la lectura más atenta: al sello le pagan por un trabajo que no hace, así que pregunta qué ofrece a cambio.
Pros y contras de un contrato 360
Que un contrato 360 sea bueno o malo para un artista depende de lo que el sello pone y de lo que se lleva. La misma estructura puede ayudar a una carrera y frenar a otra.
| Para el artista | Posible ventaja | Posible desventaja |
|---|---|---|
| Dinero por adelantado | Un adelanto o presupuesto mayor, porque el sello espera ingresos de más áreas | Un saldo mayor por recuperar, a veces con más fuentes de ingreso |
| Equipo y alcance | El sello puede trabajar giras, merch y acuerdos con marcas junto con el disco | En los derechos pasivos pagas una parte aunque el sello no haga nada de ese trabajo |
| Compromiso a largo plazo | Un sello con participación en toda tu carrera tiene motivos para seguir invirtiendo | Las participaciones en shows o merch pueden durar tanto como el contrato, y a veces más |
| Ingresos que te quedan | Porcentajes claros facilitan planificar | Te llega menos de cada show, venta de merch o acuerdo con una marca |
Una prueba útil: haz una lista de todas las áreas en las que el sello se lleva una parte y, al lado de cada una, anota qué hará realmente el sello ahí. Donde la segunda columna quede vacía, negocia bajar el porcentaje o sacar esa área.
Los principales tipos de contrato
| Contrato | Quién es dueño de los másteres | De qué gana el sello |
|---|---|---|
| Contrato discográfico tradicional | Normalmente el sello | De las grabaciones, mediante una regalía que se paga al artista |
| Contrato 360 | Normalmente el sello | De las grabaciones más una parte de otros ingresos (shows, merch, publishing, marcas) |
| Contrato de licencia | El artista; el sello los licencia por un plazo y un territorio | De las grabaciones durante la licencia |
| Contrato de reparto de ganancias | Varía | De las ganancias después de los costos, repartidas en una proporción acordada |
| Contrato de distribución | El artista o su sello | De una tarifa o un porcentaje por entregar la música a las tiendas |
La diferencia real muchas veces no está en el nombre sino en tres números y una fecha: la regalía o el reparto, el adelanto, qué es recuperable y cuándo (si es que alguna vez) vuelven los másteres.
Adelantos y su recuperación, con números
Las cifras de abajo son inventadas para mostrar la matemática; no son tarifas habituales.
- El sello paga un adelanto de USD 20.000 y gasta USD 30.000 en la grabación, que el contrato declara recuperables. Tu cuenta empieza en −USD 50.000.
- El contrato te da una regalía del 18%. Si las grabaciones le generan al sello USD 100.000, tu parte es de USD 18.000, que se abona a la cuenta: ahora estás en −USD 32.000.
- Recibes pagos de regalías solo cuando la cuenta llega a cero. En este ejemplo, las grabaciones tienen que generar unos USD 280.000 en total antes de que veas un dólar más por ellas.
- En un contrato 360, comprueba si la parte del sello en tus shows o tu merch también reduce ese saldo, y si tus ingresos de esas áreas pueden cruzarse (cross-collateralization): usarse para recuperar costos de otra área o de otro álbum.
De aquí se desprenden dos cosas: un adelanto es, normalmente, dinero que no recibirás dos veces, y cada costo que el contrato llama “recuperable” sale de tu parte.
Las cláusulas que conviene leer dos veces
- Duración y opciones. ¿El contrato es por una cantidad de álbumes o de años? ¿Quién decide si continúa? Las opciones que solo puede ejercer el sello pueden mantenerte firmado mucho tiempo.
- Titularidad y reversión. De quién son los másteres, por cuánto tiempo, y si vuelven a ti tras un plazo o cuando se recupera la cuenta.
- Base de la regalía. Sobre qué se calcula tu porcentaje (ingresos brutos, ingresos netos, un precio) y qué deducciones van primero.
- Costos recuperables. Grabación, videos, apoyo de gira, marketing: cuáles salen de tu parte.
- Ingresos accesorios (la parte 360). Qué fuentes de ingresos, qué porcentaje de cada una, bruto o neto, y por cuánto tiempo después de terminado el contrato.
- Cross-collateralization. Si los ingresos de un álbum o de un área pueden recuperar costos de otro.
- Control creativo y aprobaciones. Selección de canciones, productores, arte, fechas de lanzamiento y uso de tu nombre e imagen.
- Entrega y compromiso. Cuántas grabaciones, para cuándo y qué cuenta como una entrega “aceptable”.
- Contabilidad y auditoría. Cada cuánto recibes informes y tu derecho a auditar los libros del sello.
- Salida. Qué pasa si el sello deja de publicar tu música, se vende o tú quieres irte.
Preguntas para hacerle al sello
- ¿Qué van a hacer exactamente en cada área de la que se llevan una parte? ¿Quién del equipo lo hace?
- ¿Cuál es el compromiso de marketing para el primer lanzamiento, por escrito?
- ¿Qué costos son recuperables y hay un tope?
- ¿Cuándo volverían a mí los másteres?
- ¿Puedo ver un ejemplo de informe de regalías?
Antes de firmar
Compara el contrato con hacerlo por tu cuenta: con un distribuidor, tu propio sello pequeño y un plan de lanzamiento, conservas los másteres y todos los ingresos, y lo pagas todo tú. Un contrato puede valer la pena cuando el sello aporta dinero, equipo y alcance que no puedes conseguir solo, y cuando el contrato lo dice.
Sube el contrato a TONTRIA Law para una primera revisión: marca las cláusulas sobre duración, titularidad, porcentajes y recuperación del adelanto, cita el texto exacto y sugiere qué pedir. Es un asistente legal con IA, no un abogado: para un contrato discográfico o 360, pide a un abogado especializado en música que revise la versión final antes de firmar. Los demás contratos que te vas a encontrar por el camino están en contratos musicales: los 14 acuerdos que firman los músicos.